Siempre es duro despedir a un amigo, solo es superable por las circunstancias actuales. Sin un adiós, un último abrazo, un funeral…

Vicente era de las personas que se dejaban querer, cercana, siempre afable y con una sonrisa en el rostro, gran amigo de sus amigos. No recuerdo verlo enfadado, aunque la vida le dio grandes y duros golpes. Siempre se rehízo ante la adversidad.

Desde que recuerde ha estado en casi todas las directivas del club de golf, no le costaba ningún esfuerzo colaborar, al contrario, siempre estaba dispuesto, era su pasión, lo hacía por devoción a su deporte y sus amigos. La prensa, fue su último cometido. Cada vez que enviemos una nota a los medios lo tendremos en nuestra memoria.

Nos ha dejado demasiado pronto, tenía grandes cosas por hacer y nos deja sin poder seguir disfrutando de su presencia. Las galas y entregas de premios, no serán las mismas si él no las conduce.

Le vamos a echar mucho de menos.

El maldito virus se lo ha llevado junto al Altísimo, pero no conseguirá borrar su recuerdo.

En el cielo estarán contentos con su llegada, pero a nosotros nos deja derrotados. Ahora estará jugando unos hoyos con Seve, Pepe Benito y Jose María Santos. Disfrutadlo allí arriba.

Aquí sus amigos, que somos innumerables, le rendiremos un gran homenaje.

Seguiremos luchando con todas nuestras fuerzas por conseguir el campo de golf que tanto ansiabas… y por qué no, cuando sea una realidad, bautizarlo con tu nombre, que mejor forma de remomerarte que cada vez que vayamos a jugar te recordemos.

Nos quedamos con la sonrisa de la última vez que nos vimos.

Nos veremos en la eternidad.

Descansa en paz amigo.